¿Cómo fueron sus inicios con la Cueca Minera?

“Yo desde el 76 que vengo merodeando el folclore. Pertenecía al grupo Haravicú, en donde aprendí a cantar, a bailar danzas tradicionales, maduré en el folclore, y aprendí mucho de los más experimentados porque absorbía todo: la forma de trabajar, el organigrama de un grupo que quiere cosas grandes, y fue allí cuando conocí la cueca minera, en la década del 80”, explica “El Santa”.

 

Para Mónica, en tanto, su acercamiento a este tipo de cueca llegó precisamente de la mano de su marido, quien en 1990 conformó el Club de Cueca “Oro y Plata”. “Hubo un momento en que esa cueca quedó en el olvido, pero un día a mi marido lo invitaron a bailar en una peña folclórica, y como le faltaba la bailarina, me propuso acompañarlo y yo acepté. Desde ese momento me enamoré de esta cueca porque la sentí mía, la sentí parte de mi identidad”.

 

Los orígenes de esta cueca se remontan al período entre 1835 y 1840 según una investigación que esta pareja desarrolló, y que iniciaron los integrantes del grupo Haravicú, formando el hito clave que les permitiría conocer sus formas de bailar, la vestimenta y la música característica de sus compases.